Posted on Domingo 25 Marzo 2007
Queridas amigas, no puedo evitar compartir este bombazo con vosotras.
Ayer, me encontraba aburrida en casa realizando mis tareas del hogar (ordenando mi colección de Cosmopolitan por color de portada…) cuando McBeal interrumpió tan provechoso momento:
Riiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiinggg Riiiiiiiiiiiiiiiiiiiiing!!
Jones: Este es el contestador automático de Jones, si es Ud. un hombretón soltero, guapo, ripo e inteligente: marque uno y diga “Cásate conmigo”, si es el butanero, diga: “Cásate conmigo”, si es un hombre, lo que sea, cualquier cosa!! diga: “Cásate conmigo”, si eres mi madre: “Lléname los tuper que te dejé de macarrones porfaplis”, si eres McBeal…
McBeal: Tía, Jones, corta el rollo!! Tengo algo importante que anunciarte. He encontrado al hombre de mi vida y me voy a casar con él !!
J: ¿Otra vez McBeal? Siempre dices lo mismo…¿Él sabe éso?
M: Ehmmm…¿Qué más da? Es lo que quiere, pero aún no se ha dado cuenta. Esta noche he quedado con él para ir al cine, te vienes y te lo presento. No veas lo que me ha costado convencerle. Le he tenido que decir que si venía dejaba de hacer llamadas obscenas de madrugada a su casa…
Y amigas, cuando lo ví, entendí por qué McBeal se había quedado tan colgada del maromo en cuestión. El chico es un lecho de virtudes!! Inteligente, simpático y…tiene algo…un no sé qué…que no sé explicar:

Entonces como os iba contando, servidora aceptó a regañadientes la invitación de cine. El maromo, McBeal y yo, fuimos a ver 300, una pelí buenísima según la crítica, plagada de violencia y cero romanticismo. Él, con gabardina, gafas de sol y sombrero. ¿De quién se escondería? ¿Será un delincuente? No entiendo, cualquier hombre estaría orgullosísimo de tener a su lado a dos mujeres atractivas, modernas, inteligentes, actuales e independientes como nosotras…McBeal enganchada a su pierna, suplicándole matrimonio con una postura caniche que no decía nada bueno sobre su persona. Y yo…yo estaba ahí, contemplando el panorama, triste, sola, sin pareja y a punto de ver una “peli para hombretones que quieren aparentar ser supermasculinosdelamuerte”.
Y…y…nunca pensé que algo fuera a arreglar mi noche. Fueron las 2 horas más felices de mi vida. 300 cachas sudorosos y casi en pelotas!!! Corriendo de un lado a otro durante 2 horas…!!! Dios mío!! El cielo existe y nadie me lo había contado!!

Por otro lado, McBeal cada vez estaba más segura de aquella extraña relación:
McBeal: Cariño, mañana te llevaré a conocer a mis padres. Han organizado una fiesta de disfraces por sus bodas de plata que…
Maromo: Que no me llames cariño, pesada!! Déjate de padres y tonterías, tu y yo no somos nada.
McBeal: Cariño, sé que lo pasas mal y estas cosas del amor te ponen nervioso, no es normal tener a una mujer tan guapa, inteligente, moderna,…
Maromo: ¿Pero qué dices? Que no me llames cariño, coño!
McBeal: Sé dónde vives y dónde aparcas el coche…Si no quieres encontrarte ninguna sorpresa mañana…
Maromo: ¿A qué hora es la fiesta?
McBeal: ¿Ves? ¿Ves qué fácil es? Yo también te quiero, vida mía!!
Yo no le veía mucho futuro a esta relación, sobre todo, despues de conocer a la madre de McBeal. Es una mujer un tanto…peculiar…Y claro, no sé por qué a éstas alturas de la vida, conociendo a McBeal, aún me extraño, si ya lo dicen: De tal palo, tal astilla.

Éso sí, ganaron el concurso anual de disfraces originales de la FMSE (Federación de Mujeres Solteronas de España).






